14 de julio de 2020
Trucos para disfrutar al máximo el jamón loncheado

Trucos para disfrutar al máximo el jamón loncheado
El jamón loncheado ofrece la posibilidad de tomar este alimento en cualquier lugar y a cualquier hora, pero es importante atender a una serie de recomendaciones de conservación para que no pierda todo su sabor e intensidad.
¿Cómo consumir el jamón loncheado?
Una vez compramos jamón loncheado y lo mantenemos en casa es importante mantenerlo envasarlo al vacío y guardarlo en el frigorífico a una temperatura entre 2 y 5ºC. Aunque hay gente que congela el jamón, esto no es recomendable.
Cuando queramos consumirlo debemos sacarlo un tiempo antes del frigorífico y que vaya ganando temperatura. Existe un truco que indica cuál es el momento perfecto para tomar jamón loncheado, justo cuando la grasa comienza a adquirir un tono transparente. En términos numéricos, entre 20 y 25 grados centígrados de temperatura ambiente son suficientes para disfrutar de todo el sabor y las propiedades de este producto.
Una vez abierto el paquete tendremos que sacar las lonchas, colocarlas sobre un plato y dejar al menos unos 10 minutos sin consumirlas para que se aireen y pierdan el sabor a plástico.
¿Jamón cortado a mano o jamón a máquina?
El jamón loncheado puede ser cortado a máquina o a mano. Si se corta a mano, su sabor suele ser más intenso y las lonchas son más sencillas de degustar. Este tipo de corte es el habitual en el jamón ibérico, aunque no es exclusivo.
Ya se trate de jamón ibérico o jamón blanco, es fundamental que el producto no esté sujeto a cambios de temperatura bruscos, pues esto altera las características organolépticas. Si el jamón loncheado no se conserva en el frigorífico, porque la nevera no alcanza más de 7 u 8 grados centígrados, no debe darle el sol y mantenerse siempre fresco. La despensa, la bodega o el sótano son lugares idóneos para no tener que refrigerar.
Los paquetes de jamón loncheado pueden aguantar entre 60 y 90 días, siempre que estén bien envasados.




